Un notable poeta cubano reúne sus versos en un mural vivo, escogido y compuesto sabiamente. Un conjunto vital y estremecido, donde la verdad compleja de nuestra existencia encuentra estribo y espejo.
«En una de las esquinas de la plaza Leoncio Vidal, en Santa Clara / —ciudad en la que nací en 1962—, hay un lumínico que dice Edificio Cuba.»